La uva listán blanco

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Las características subtropicales del clima de Canarias requieren de uvas que se adapten al suelo de origen volcánico de las islas. La uva listán blanco se da bien en casi cualquier terreno, excepto en el de origen calcáreo.

Por ello, la uva listán blanco es, sin discusión, la que mejor se cultiva y mayor rendimiento ofrece para atender la demanda interna de las islas Canarias. Por este motivo, es la que más superficie ocupa en el archipiélago y cuenta con un gran potencial de crecimiento puesto que, por el momento, no es capaz de atender más del 50 % del mercado local.

uva listan blancoEsta uva se cultiva y está reconocida en todas las denominaciones de origen de las islas Canarias, destacando por ofrecer un buen balance de acidez, graduación alcohólica y los aromas a mineral. Hay una forma de potenciar cualidades como los aromas o la acidez, consistente en optar por terrenos más templados, lo que es relativamente fácil en el archipiélago canario, donde es posible encontrar varios microclimas dentro de una misma isla.

Aunque existe una cierta confusión, porque morfológicamente son muy parecidas, esta variedad de uva y la palomino andaluza son diferentes, ya que la de Canarias se ha adaptado durante más de 500 años a las condiciones climatológicas y del terreno. De hecho, las primeras noticias del cultivo de la vid en las islas datan de 1497, concretamente en Tenerife, y durante el siglo XVI fue habitual su exportación a Madeira, la península e Inglaterra.

Una ventaja que ofrece esta variedad es que se puede cultivar a distintas altitudes, por lo que es especialmente versátil en un terreno accidentado como el del archipiélago. Aun así, rinde mejor en terrenos de más de 600 metros, no siendo extraño su cultivo a 1300 metros de altitud, un caso sin parangón en el resto de España. Por otra parte, tiene la ventaja de servir para elaborar varios vinos monovarietales de calidad, cumpliendo también la función de variedad secundaria en caldos más complejos.

Esta variedad aporta dos elementos fundamentales para su cultivo: es resistente a las plagas más comunes y está perfectamente adaptada a subidas de temperatura repentinas, por lo que es la mejor alternativa para asegurar la añada en vinos blancos en estas islas. Eso sí, también hay que destacar que esta variedad no está indicada para terrenos lluviosos, puesto que, en estos casos, es vulnerable a la botrytis.

La vendimia en las islas Canarias es temprana y, en condiciones normales, a principios de septiembre ya es posible recolectar las uvas. Aun así, esta se prolonga durante meses debido a las distintas altitudes y la complejidad de los terrenos, y no suele finalizar hasta el mes de noviembre.

Una variedad muy singular

Como es sabido, la tendencia del mercado mundial del vino es la especialización. La listán blanco, bien cultivada y con los procesos de elaboración del vino correspondientes, ofrece unos caldos diferenciados con respecto al resto del Estado, puesto que ese toque mineral de los vinos canarios, producto del terreno volcánico, los hace únicos. De hecho, y después de siglos de decadencia, en 1985 se aprobó la primera denominación de origen del archipiélago y, desde entonces, ha habido una recuperación en el cultivo de la vid y una apuesta decidida por potenciar esta variedad por ser autóctona.

Aunque no muy conocida fuera del archipiélago, ya se empieza a hacer un hueco en las mesas de restaurantes especializados del resto de España. En los próximos años, se van a conocer más estos vinos que, además de ofrecer unas condiciones profesionales de elaboración, cuentan con un clima y un terreno idóneos para ofrecer un buen producto.